La segunda sorpresa de la Copa América llegó pronto, apenas en el tercer día de actividades con el empate de Venezuela frente a Brasil sin goles de por medio en el Estadio Ciudad de La Plata, en el inicio de las hostilidades del Grupo B en la Copa América 2011.
Primer tiempo impreciso de parte de Brasil y una Venezuela que tuvo un par de llegadas de peligro, pero ninguno de los dos supo terminar las jugadas con gol, aunque los brasileños tocaron más la puerta ante la insistencia sobre el área venezolana y un disparo al travesaño de Alexandre Pato.
Brasil, como estaba previsto, fue el primero en dar la llamada de atención. Un disparo de Robinho que atajó Renny Vega fue la primera jugada de peligro. Vega es quien finalmente saltó al terreno de juego como portero de la "Vinotinto", luego de que minutos antes se dijera que sería Daniel Hernández. César Farías respetó jerarquías de último momento.
Si bien la zaga de Venezuela se mantuvo atenta, Brasil no supo terminar las jugadas en gol. Pato envió al larguero y pasada la media hora de juego sacó un disparo cruzado por derecha que tapó Renny Vega en dos tiempos. Neymar se mostró con jugadas de fantasías, pero poco efectivo.
Lo más sobresaliente fue la polémica barrida del defensa Oswaldo Vizcarrondo en disparo por izquierda de Robinho, tapó con el hombro y la gente de Brasil no demoró en exigir el penal que, a la postre, el árbitro boliviano Raúl Orosco no concedió. Por Venezuela, la más peligrosa, fue un centro por derecha de Rosales que remató con la cabeza Arango, pero muy defectuoso.
Segundo tiempo y las cosas continuaron igual. Venezuela generó peligro con centro elevado al área que logró controlar Julio César, siempre atento para una sorpresa mayúscula. Del otro lado, el portero Renny Vega se erigió como figura de parte de la "Vinotinto", luego de que se hablaba que no iniciaría.
Cambios, faltas, duelo cerrado en el mediocampo, Giancarlo Maldonado ingresó al área con poco para el comentario. Fred entraba en lugar de Robinho, parecía desequilibrar, pero en ningún momento logró inclinar la balanza a favor de Brasil en la pizarra.
La gente de La Plata, fiel a su rivalidad contra los brasileños, apoyó al más débil, apoyo que resultó determinante para el empate, aunado a los errores e imprecisiones brasileñas que se vieron desde el arranque y que en ningún momento se logró emendar. Mano Menezes espera una "lluvia" de críticas en el que tendrá que sostener fuerte el "paraguas".
Primer tiempo impreciso de parte de Brasil y una Venezuela que tuvo un par de llegadas de peligro, pero ninguno de los dos supo terminar las jugadas con gol, aunque los brasileños tocaron más la puerta ante la insistencia sobre el área venezolana y un disparo al travesaño de Alexandre Pato.
Brasil, como estaba previsto, fue el primero en dar la llamada de atención. Un disparo de Robinho que atajó Renny Vega fue la primera jugada de peligro. Vega es quien finalmente saltó al terreno de juego como portero de la "Vinotinto", luego de que minutos antes se dijera que sería Daniel Hernández. César Farías respetó jerarquías de último momento.
Si bien la zaga de Venezuela se mantuvo atenta, Brasil no supo terminar las jugadas en gol. Pato envió al larguero y pasada la media hora de juego sacó un disparo cruzado por derecha que tapó Renny Vega en dos tiempos. Neymar se mostró con jugadas de fantasías, pero poco efectivo.
Lo más sobresaliente fue la polémica barrida del defensa Oswaldo Vizcarrondo en disparo por izquierda de Robinho, tapó con el hombro y la gente de Brasil no demoró en exigir el penal que, a la postre, el árbitro boliviano Raúl Orosco no concedió. Por Venezuela, la más peligrosa, fue un centro por derecha de Rosales que remató con la cabeza Arango, pero muy defectuoso.
Segundo tiempo y las cosas continuaron igual. Venezuela generó peligro con centro elevado al área que logró controlar Julio César, siempre atento para una sorpresa mayúscula. Del otro lado, el portero Renny Vega se erigió como figura de parte de la "Vinotinto", luego de que se hablaba que no iniciaría.
Cambios, faltas, duelo cerrado en el mediocampo, Giancarlo Maldonado ingresó al área con poco para el comentario. Fred entraba en lugar de Robinho, parecía desequilibrar, pero en ningún momento logró inclinar la balanza a favor de Brasil en la pizarra.
La gente de La Plata, fiel a su rivalidad contra los brasileños, apoyó al más débil, apoyo que resultó determinante para el empate, aunado a los errores e imprecisiones brasileñas que se vieron desde el arranque y que en ningún momento se logró emendar. Mano Menezes espera una "lluvia" de críticas en el que tendrá que sostener fuerte el "paraguas".
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